Intervenciones Parlamentarias de Jorge Fernández

lunes, 27 de agosto de 2007

Congreso de los Diputados, 14 de agosto de 2007

Comparecencia de la señora ministra de Fomento, Magdalena Álvarez Arza, para informar sobre el funcionamiento de las infraestructuras del Estado en Cataluña.



El señor PRESIDENTE: Señorías, tal y como hemos acordado en Junta de Portavoces, el turno de intervenciones comenzará por el Grupo Parlamentario Popular. Comunico a los grupos parlamentarios que el tiempo que establece el Reglamento es de diez minutos, pero dispondrán
de quince. Serán quince minutos, es decir, les avisaré a los diez y a los quince les solicitaré que dejen la palabra. Por el Grupo Parlamentario Popular tiene la palabra el señor Fernández Díaz.

El señor FERNÁNDEZ DÍAZ: Señora ministra, señorías, por segundo año consecutivo el Ministerio de Fomento es la causa de que en el mes de agosto, es decir
fuera del periodo ordinario de sesiones y por tanto con
carácter extraordinario, esta Cámara se deba reunir. El
año pasado la Diputación Permanente trató, el 8 de
agosto, el caos, sin precedentes en la historia, que se
produjo en el aeropuerto de Barcelona. Recordarán
ustedes que las pistas estuvieron ocupadas un día entero
a causa de la ineficiente gestión en la concesión del
servicio de handling. Era un incidente que tenía que estar
previsto y una vez que se produjeron los hechos que se
produjeron haber sido reparado con rapidez. Más
de 100.000 viajeros de manera directa e incontables de
manera indirecta se vieron afectados. Ha pasado un año
y nadie ha asumido responsabilidades políticas.
Hoy, un año después, nos volvemos a reunir de forma
extraordinaria, fuera del periodo ordinario de sesiones,
por la situación de absoluta emergencia a la que se ha
llegado en Barcelona en las últimas semanas. La causa
es el lamentable funcionamiento de servicios públicos
básicos esenciales para la comunidad, como son, en el
caso concreto de Barcelona, el transporte ferroviario de
Cercanías de Renfe, que usan en torno a 120 millones
de viajeros al año; el colapso creado en las autopistas de
peaje, singularmente, por citar la más relevante, la autopista
de peaje A-7 a Tarragona, obligando a levantar los
peajes para aliviar unas colas de hasta 75 kilómetros
—histórico-; nuevamente el caos en el aeropuerto, en
esta ocasión sin ocupación de pistas, pero con retrasos
permanentes por un deficiente servicio de transporte al
aeropuerto y de entrega de equipaje a los viajeros. Por
si todo ello fuera poco, señorías, Barcelona también
padeció un apagón histórico el pasado 23 de julio que
afectó a 350.000 abonados; no a 350.000 barceloneses,
sino a 350.000 abonados, uno por domicilio normalmente.
Con ustedes ya ven que todo es histórico, pero
para mal: colapso en las autopistas, caos de Renfe, chapuza
eléctrica… Realmente, como recogían diversos
medios de comunicación barceloneses, no va más.
Ante esta situación, usted, señora ministra, y el presidente
del Gobierno, ahora acompañados del secretario
de Estado señor Morlán, van a Barcelona a pedir
paciencia y a decir, por supuesto, que el culpable es el
Partido Popular. El señor Morlán ha debutado muy bien:
El gran error del Partido Popular fue abandonar Cataluña.
Ustedes no la abandonan, pero con los frutos que
obtenemos de su extraordinaria presencia allí más vale
que la abandonaran.
Señora ministra, la paciencia es ciertamente una
virtud, pero en este caso usted no se la puede pedir más
a los ciudadanos; estamos hablando obviamente en términos
políticos. No estamos ante un accidente —que
siempre se puede producir—, una avería o una catástrofe
imprevisible, no; estamos ante un caso de incapacidad
política, de incapacidad de gestión, de ineficiencia y de
ineficacia. Por ello la respuesta no es más paciencia, no;
la respuesta obligada ante lo que está sucediendo desde
hace demasiado tiempo es el cese o la dimisión. Estamos
en una democracia parlamentaria, y cuando se pierde la
confianza del Parlamento no queda más remedio que ser
cesado por quien tiene esa competencia o dimitir. Ya sé
que hoy todavía no podemos contrastar las posiciones
políticas de los grupos, pero en el Pleno del 21 de marzo
—se lo dije y consta en el «Diario de Sesiones»— los
grupos que la reprobaron directamente, que le pidieron
la dimisión directamente representaban a 173 diputados;
los que la apoyaron, exclusivamente el Grupo Socialista,

representaban a 164. Eso pasó en la sesión plenaria
del 21 de marzo. Yo me pregunto si lo que ha sucedido
desde el 21 de marzo hasta ahora significa que la confianza
política se ha recuperado o si, por el contrario, ha
empeorado y se ha deteriorado más.
Señora ministra, en nuestra opinión, el tiempo transcurrido
ha demostrado ya que usted no forma parte de
la solución, sino del problema. Fíjese, señora ministra,
lo que decía usted en la sesión plenaria del 19 de octubre
de 2005, hace dos años. Dice literalmente el «Diario de
Sesiones»: Estamos trabajando para conseguir la mejora
de la regularidad del servicio de Cercanías, el incremento
de la puntualidad y para devolver la confianza en este
importante servicio público de transporte metropolitano.
Esto lo decía aludiendo a la grave situación provocada
por el deterioro por el que atravesaba el servicio de
Cercanías de Renfe en Barcelona en aquella fecha
—insisto—, octubre de 2005. Hace cinco meses, en esa
sesión plenaria extraordinaria, comparecencia de la
señora ministra, el 21 de marzo pasado, su intervención
inicial —consta en el «Diario de Sesiones»— terminaba,
literal: Termino diciéndoles, señores diputados, que
vamos a trabajar en la misma dirección para devolver en
breve —habían pasado ya dos años respecto a la anterior
afirmación y el anterior compromiso— a los viajeros de
Cercanías de Barcelona la confianza en este importante
y básico medio de transporte metropolitano. ¿Hasta
cuándo vamos a tener que creer en su compromiso y
darnos cuenta de que va acompañado efectivamente de
realidades?
Por lo que se ve, señora ministra, una vez que no ha
conseguido los objetivos a los que usted se comprometió
en sede parlamentaria, en sesión plenaria, y para no
asumir sus responsabilidades, hay que recurrir una vez
más al enemigo anterior, en este caso a los gobiernos del
Partido Popular. Ahora resultará que el culpable de que
su programa de actuación urgente, el PAU, se haya
demostrado un completo fracaso son los gobiernos del
Partido Popular. (Varios señores diputados: Sí.) Resulta
que la solución es ahora que el señor Morlán vaya a
presidir in situ en Barcelona, con residencia permanente
allí, el Comité de Coordinación Ferroviaria, que usted
anunció ya el 19 de octubre que iba a crear. ¿La solución
al problema es que el secretario de Estado, el señor
Morlán, resida en Barcelona? (La señora López i
Chamosa: Sí.) ¿El que no haya residido antes lo han
impedido los gobiernos del Partido Popular? (La señora
López i Chamosa: Sí.) Y, por cierto, ya le pregunto:
¿Quién va a atender la gestión de las infraestructuras en
el resto de España? Porque el secretario de Estado es del
ministerio y por tanto para toda España. Pregunto: ¿En
el proceso de traspaso del servicio de Cercanías de Renfe
a Cataluña, que está debatiéndose en Comisión bilateral
y discutiéndose en ponencia técnica, se va a traspasar
también el secretario de Estado? (Risas.—Un señor
diputado: No habla catalán.)
Señora ministra, señorías, les decía que el presidente
del Gobierno debería cesarla si usted no dimite, pero
¿cómo va a hacerlo si el pasado día 2, hace escasamente
doce días, en Barcelona, el señor presidente del
Gobierno, cuando fue presuntamente para dar la cara
ante los barceloneses ante la chapuza eléctrica padecida
por 350.000 abonados barceloneses, se permitió decir
allí, con lo que estaba cayendo, que se sentía orgulloso
del momento que vive Cataluña? ¿Mantiene hoy el señor
Zapatero esa afirmación? ¿Mantendría la afirmación que
hizo en esa misma visita a Barcelona hace doce días de
que si hubiera estado en sus manos el AVE hubiera llegado
antes a Barcelona? (Rumores.—Varios señores
diputados: Seguro, seguro.)
El señor PRESIDENTE: Señorías, les ruego
silencio.
El señor FERNÁNDEZ DÍAZ: Perdón, ¿eso qué
quiere decir, señora ministra? Lo pregunto aquí, en sede
parlamentaria: ¿Qué quiere decir? ¿Que doña Magdalena
Álvarez es la responsable de que no haya llegado antes
el AVE a Barcelona, en cuyo caso la tendría que cesar?
(Varios señores diputados: ¡No! ¡No!) ¿O es que está
reprobando a don Felipe González por haber llevado el
AVE a Sevilla en 1992 en lugar de haberlo llevado a
Barcelona? (Rumores.)
El señor PRESIDENTE: Señorías, silencio.
El señor FERNÁNDEZ DÍAZ: Esa es la cuestión.
¿Saben lo que pasa? Que no vale decir en cada sitio lo
que quieren oír. No vale decir en Andalucía, porque el
Partido Socialista tiene muchos votos allí, que hizo muy
bien el Gobierno en llevar el AVE a Sevilla. Yo felicito
a los andaluces, que quede claro, pero como diputado
por Barcelona y como barcelonés no puedo aceptar que
me tome el pelo y que encima diga en Barcelona que él
lamenta que haya ido antes a Sevilla. ¡Que diga eso en
Andalucía! ¡Que lo diga!
Señora ministra, el Partido Popular promovió, proyectó
y desarrolló el AVE Madrid-Barcelona-frontera
francesa, y lo que tenía usted que hacer era simplemente
no obstaculizar ese proyecto. Es su manifiesta incapacidad
de gestión la causa fundamental de los problemas
que están sucediendo, y se lo voy a demostrar con
algunos datos. Por cierto, antes habló del comisario de
Transportes y vicepresidente de la Comisión Europea,
Jacques Barrot, que la ha felicitado por el aeropuerto de
El Prat y por como van las obras de la terminal sur,
etcétera, pero no la felicita precisamente por la interconexión
del AVE con Francia. ¿Qué nos puede decir
respecto a la carta que le ha dirigido el 27 de junio el
comisario de Transportes, señor Barrot? En ella le acusa
a usted de falta de transparencia por haberse enterado
por la prensa de la demora del AVE Barcelona-frontera
francesa, que no llegará, como estaba previsto y se había
comprometido el Gobierno de España a través de usted,
en febrero de 2009, sino en 2012. Advierte además de
que ese retraso puede disminuir las ayudas europeas
procedentes del Fondo Europeo de Desarrollo Regional.
La acusa a usted de que el Estado español no ha cumplido
con los compromisos asumidos en esta infraestructura,
le pide explicaciones y le reclama soluciones
urgentes; el pasado 27 de junio. Yo le pregunto: ¿Se ha
reunido usted con el comisario, señor Barrot, para explicarle
las causas y consecuencias del retraso de la llegada
del AVE a la frontera francesa? ¿Le ha contestado usted
a los requerimientos del 27 de junio? ¿Qué compromisos
ha asumido?
La señora ministra, en otros momentos, así como el
señor Morlán y recientemente el presidente de Adif han
dicho que una de las causas de las averías que se están
produciendo en el servicio de Cercanías es el desgraciado
corredor que se decidió realizar para que el AVE
llegara a Barcelona, concretamente el trazado que coincide
con los servicios de Cercanías. Señora ministra,
usted sabe que dicho trazado fue pactado en el año 2002
por el Ministerio de Fomento, la Generalitat de Catalunya
y los ayuntamientos afectados, como no podía ser
de otra manera (Una señora diputada: ¡Ahí estamos!)
Hablo del Ayuntamiento de Sant Boi, alcalde socialista,
del Ayuntamiento de El Prat, alcalde socialista (La
señora López i Chamosa: ¡El de El Prat, no!—Un
señor diputado: ¡Cállate!); del Ayuntamiento de
L’Hospitalet, alcalde socialista —perdón, rectifico, señor
Tejedor, Iniciativa per Catalunya—, y el Ayuntamiento
de Cornellà, alcalde señor Montilla, que supongo le
suena. Con todas esas personas y con todas esas instituciones,
como debía ser, se pactó ese trazado y se sabía
desde el año 2001. Por tanto, cuando usted llegó al
ministerio sabía que desde hacía cuatro años ese era el
trazado. Lo único con lo que efectivamente no se contaba
era con que usted tendría que ejecutar dicho proyecto.
En eso es en lo único que ha fallado la cosa. Esa es la
cuestión, señora ministra, porque ahora no se trata tanto
de un problema de inversión como de un problema de
gestión, pero como ustedes insisten, para no asumir sus
responsabilidades políticas, en que los problemas
actuales son consecuencia de la falta de inversión en
Cataluña por parte de los gobiernos del PP, me voy a
permitir recordarle algunas cifras. Por ejemplo, en el
periodo 1996-2004, con gobiernos del PP, la inversión
territorializada del Estado en Cataluña respecto al conjunto
de los presupuestos del Estado fue en promedio
del 11 por ciento. Lo cogimos en el 8 por ciento, presupuesto
del año 1996, y lo dejamos en el 17 por ciento,
presupuesto del año 2004. En el anterior periodo del
Gobierno de ustedes, periodo 1982-1996, el promedio
fue del 7 por ciento. Por tanto, como le he dicho, en el
año 1996, con un presupuesto prorrogado del año 1995,
la inversión fue con ustedes del 8 por ciento y la dejamos
en el 17 por ciento. Por consiguiente, en calidad no hay
comparación y tampoco en inversión.
Si quiere que le dé datos concretos le diré que en
año 1996 las inversiones del Estado en Cataluña fueron
de 571 millones de euros. En el año 2004, último presupuesto
aprobado con Gobierno del PP, fue de 2.740
millones de euros. Esos son los datos concretos. Y si
quiere que entre en una descripción más cualitativa que
ponga de manifiesto hasta qué punto con gobiernos del
Partido Popular se incrementó el esfuerzo inversor en
Cataluña exponencialmente, le voy a dar dos datos y
además le voy a citar las fuentes que son Seopan y el
Instituto Nacional de Estadística. Licitación pública
—porque conviene pasar de inversión a licitación ya que
ahí es donde se ve la capacidad de gestión, que nosotros,
señora ministra, ponemos totalmente en cuestión— promovida
por la Administración General del Estado en
Cataluña, expresada en primer lugar, como porcentaje
del PIB regional: año 2003, Gobierno PP, 2,0. Es decir,
la licitación pública que promovió la Administración
General del Estado en Cataluña en el año 2003 representó
el 2 por ciento del PIB de Cataluña. ¿Sabe a cuánto
pasó en el año 2004, primer año del Gobierno socialista?
Al 0,6. En 2005 pasó al 1,1; en 2006 pasó al 1,0. Exactamente
la mitad en licitación en relación con el PIB
regional respecto a lo que habíamos llegado nosotros.
Señora ministra, INE y Seopan, y si quiere luego se lo
doy. No obstante, si usted quiere que pase a licitación
—no ya inversión—, por tanto competencia, capacidad
de gestión, en Cataluña promovida por la Administración
General del Estado en relación con la población para un
índice 100 de España, le diré que en Cataluña en el
año 2003 fue de 128,4 por habitante; retenga la cifra.
En 2004, 57,0; 2005, 91,5, y 2006, el último año, 70,8.
Esos son los datos oficiales de licitación del Estado en
Cataluña en relación con el PIB regional y en relación
con la población, según datos del Instituto Nacional de
Estadística y de Seopan, y tengo este informe a su disposición.
Por tanto, eso de que la culpa es del Partido
Popular no se lo cree nadie. En todo caso se lo creerán
los que quieren creerse las mentiras para intentar tapar
la incapacidad de gestión que está poniendo de manifiesto
este Gobierno y singularmente el Ministerio de
Fomento en relación con un servicio público tan fundamental
como son las infraestructuras de comunicaciones.
El señor PRESIDENTE: Señor Fernández, le queda
un minuto.
El señor FERNÁNDEZ DÍAZ: Voy terminando,
señor presidente.
El señor Morlán, que ahora va a tener su base permanente
en Barcelona, ha debutado diciendo que el gran
error del Partido Popular fue abandonar a Cataluña y que
la culpa de las averías de Renfe es que el material rodante
que se adquirió durante los gobiernos del PP se destinó
a Madrid y no a Cataluña. Pues bien, les voy a decir tres
cosas. Primera, es impropio de un secretario de Estado
entrar en guerras territoriales Madrid-Barcelona.
Segundo, es más grave todavía utilizar la mentira para
crear agravios comparativos entre Madrid y Cataluña. Y
tercero, los datos son falsos. Asimismo, le voy a decir
que la última compra de convoyes que se efectuó con
gobiernos del Partido Popular se decidió en consejo de
administración de Renfe de octubre de 2003. Se compraron
ochenta convoyes: cuarenta fueron para Madrid
y cuarenta para Barcelona. Si quiere más datos se los
daré en la réplica.
También quiero decirle otra cosa respecto al incidente
que se produjo el pasado 8 de agosto en Cercanías
cuando tres rayos afectaron a tres catenarias y resultaron
afectados nada más y nada menos que 182 convoyes, 120
de Cercanías, 40 de media distancia y 22 de largo recorrido,
y también afectó a más de 33.000 viajeros. Fueron
tres rayos y tres catenarias. Señora ministra, ¿en los
convoyes distintos no hubiéramos tenido esa avería?
¿Sabe lo que dijo el presidente de Adif? Que el sistema
de protección ante la caída de rayos no había fallado,
que simplemente no había podido soportar una descarga
eléctrica tan potente. ¿Tan potente, y resulta que solo
hubo ocho semáforos averiados en la ciudad de Barcelona?
¿Tan potente, y solo fueron doce los servicios que
prestaron los bomberos de Barcelona cuando ante una
tormenta potente se producen 150 servicios? Dese usted
cuenta de que ni es verdad lo que ha dicho el señor
Morlán, ni es verdad lo que ha dicho el presidente de
Adif ni es verdad lo que dice usted, señora ministra.
El señor PRESIDENTE: Por favor, señor Fernández,
tiene que terminar ya.
El señor FERNÁNDEZ DÍAZ: Termino, señor presidente,
no se me enfade. (Protestas.) Termino.
Durante casi toda esta legislatura en Cataluña nos
hemos dedicado a debatir sobre el Estatuto de Cataluña,
sobre si Cataluña era o no una nación, sobre si tenía
derecho a la soberanía, sobre la autodeterminación; sobre
las nuevas competencias, y entre tanto no se han adoptado
decisiones que Cataluña y sus ciudadanos demandaban
y necesitaban. Como saben, Cataluña ha tenido
un espectacular crecimiento de población. En muy poco
tiempo hemos pasado de seis a siete millones de habitantes,
concentrados además en sus dos terceras partes
en Barcelona y su entorno metropolitano. Este hecho,
unido a las exigencias de la competitividad de su economía,
precisaban de una auténtica planificación estratégica
de sus infraestructuras básicas de comunicación.
Como ha dicho el señor Duran i Lleida —y tiene
razón—, ustedes no han puesto en marcha ni una sola
obra pública o infraestructura importante; todas las que
están malejecutando fueron promovidas con gobiernos
del Partido Popular. Por ello, señora ministra, termino
como había empezado. Si hoy se confirma una vez más
lo que sucedió en el Pleno del 21 de marzo —son las
reglas del juego en una democracia parlamentaria— a
usted no le queda más que la dimisión o pedirle el cese
al señor presidente del Gobierno. Usted no tiene el apoyo
de esta Cámara (Un señor diputado: Será el tuyo.) y
esta Cámara representa a los ciudadanos, representa la
soberanía popular. (Aplausos.)


El señor PRESIDENTE: Señorías, como hemos
dicho, daremos un segundo turno que, dada la hora, será
de cinco minutos. Pido a los portavoces que se atengan
a él porque, si no, no acabaremos a una hora razonable
la Comisión.
Tiene la palabra, en primer lugar, el portavoz del
Grupo Parlamentario Popular, señor Fernández Díaz.
El señor FERNÁNDEZ DÍAZ: Señora ministra,
comprendo que usted esté nerviosa y que lo esté
pasando mal, y lo digo sin ironía. El que no lo comprenda
es que no entiende nada, porque, con la que está
cayendo, la ministra de Fomento, directamente responsable
desde el punto de vista político de la gestión de
servicios públicos fundamentales y básicos para la
comunidad como son los de infraestructuras —que
tanto están afectando a centenares de miles de barceloneses
en estos momentos—, es evidente que lo tiene
que estar pasando mal. Si no lo estuviera pasando mal,
peor, porque los ciudadanos sí que lo están pasando
muy mal. Comprendo que lo esté pasando mal y, repito,
lo digo desde el respeto y sin ironía. Ahora bien, una
cosa es que usted lo esté pasando mal y en consecuencia
esté nerviosa, y otra es que nos traslade a nosotros lo
que usted está sintiendo o lo que piensa. Estamos sinceramente
preocupados por lo que está pasando y sobre
todo viendo que usted se muestra incapaz de dar la
vuelta a esta situación, porque en octubre de 2005 hizo
unas promesas, en marzo volvió a hacer otras promesas
solemnemente en sede parlamentaria, que constan
el «Diario de Sesiones», y esos compromisos no se han
cumplido. Por tanto, esta es una letra que ya ha vencido.
Usted se ha demostrado políticamente incapaz de gestionar
de manera adecuada esos servicios públicos, y
eso, en política —otra cosa es en lo personal, donde
todos podemos sentir muchas cosas en común y ante
todo respetar siempre— tiene una respuesta, que es la
dimisión y si no el cese. Eso es así y son las reglas del
juego.
Señora ministra, todo exceso es mediocre. Aunque
nosotros fuéramos tan malos, tan malos y tan incompetentes
como usted dice que somos, en ocho años hubiera
sido imposible no hacer nada. Usted se pasa demasiado,
pero acepte que algo, aunque sea poco, debimos hacer
bien. ¿Todo lo hemos hecho mal? Eso es casi tan difícil
como no acertar ningún resultado en una quiniela de
catorce. Es casi tan difícil acertar catorce resultados
como no acertar ninguno. Por favor, sea un poco más
comedida y objetiva en sus críticas.
Le voy a poner unos ejemplos porque esto hay que
tratarlo con seriedad. Yo reconozco que ustedes hicieron
el AVE Madrid-Sevilla y que esa fue una obra de infraestructuras
extraordinaria. Lo único que tengo es una
sana envidia, porque ojalá lo hubiéramos tenido para
Barcelona. Me alegro por los andaluces. Había que tomar
una decisión, se tomó y nosotros nunca la criticamos, lo
que sí le digo es lo siguiente: ¿Por qué viene ahora el
señor Zapatero a Barcelona y dice literalmente a los
catalanes que si hubiera estado en su mano el AVE habría
llegado antes a Barcelona? Desde el año 2004 está en su
mano. Por tanto, o es una crítica a usted o a los que
llevaron el AVE a Sevilla. (Rumores.)
El señor PRESIDENTE: Silencio, por favor. Les
ruego silencio.
El señor FERNÁNDEZ DÍAZ: Tengo las ideas
demasiado claras. Lo voy a repetir para que lo entiendan.
No se puede decir en Andalucía lo que quieren oír los
andaluces y en Cataluña lo que quieren oír los catalanes,
aunque sean cosas contradictorias. No puede venir a
Cataluña a decir implícitamente que si de él hubiera
dependido el AVE hubiera venido antes a Barcelona,
(Rumores.) porque eso quiere decir que en lugar de a
Sevilla hubiera ido a Barcelona. ¡Que lo diga eso en
Andalucía! (Un señor diputado: No hizo eso.) Desde
la buena voluntad y un mínimo de inteligencia se
entiende lo que quiero decir.
Seamos serios para contradecir lo que yo he dicho en
relación con lo que había dicho el señor Morlán de que
con gobiernos del PP —ha sido él quien lo ha dicho— ni
un solo elemento de material rodante se puso en Cercanías
de Cataluña. No se pueden decir estas cosas porque
es mentira. Fíjese qué seriedad. El 19 de abril del
año 2004, es decir, el día que toma posesión en el ministerio,
formaliza el contrato de 80 trenes. (La señora
ministra de Fomento, Álvarez Arza: ¡Talgo!) ¿Alguien
cree seriamente que eso se puede hacer si antes el
Gobierno anterior no ha hecho todas las gestiones y
trabajos previos para ser adjudicado? Por favor, seamos
serios. (Rumores.)
El señor PRESIDENTE: Silencio, por favor, señorías.
El señor FERNÁNDEZ DÍAZ: Si quiere le hablo del
año 1997, o del año 1998, en que se destinaron 66 unidades
a Barcelona para Cercanías; 20 en 1997 y 46
en 1998, también con gobiernos del PP. Seamos un poco
serios.
Nos habían dicho de todo, pero que el caos de El Prat
del 28 de julio era culpa del PP, hasta hoy, no nos lo
habían dicho. También nos ha dicho que le teníamos que
agradecer que usted tuvo el valor de abrir el melón de la
concesión del handling y de sancionar con 1,1 millón de
euros a esa empresa. O sea, que lo que hemos de hacer
es darle las gracias por cómo se gestionó la concesión
de ese servicio que llevó al caos aeroportuario el 28 de
julio en El Prat de Barcelona. ¿Se da cuenta de hasta
dónde llega la desmesura? Nos ha dicho que la culpa fue
nuestra porque no tuvimos el valor de abrir ese melón.
No abra más melones si va a crear tanto caos, porque
usted va a caos por melón. ¿Está claro?
El señor PRESIDENTE: Señor Fernández, tiene que
terminar su señoría, por favor.
El señor FERNÁNDEZ DÍAZ: Termino.
He aludido a cifras del Instituto Nacional de Estadística,
señora ministra, y de Seopan, y las cifras del ministerio
no las cuestiono. Usted haga el favor de no cuestionar
cifras de otras instituciones que también tienen
derecho a hacer análisis y estudios en relación con las
cifras que usted da. He hablado del Instituto Nacional
de Estadística y de Seopan, lo tengo por escrito y lo
mantengo.
Por último, le pido, señor presidente, la carta que el 2
de julio la señora ministra dirigió al comisario de Transportes,
señor Barrot, contestando a la que él mismo le
dirigió el 27 de junio, para conocer en qué términos ha
respondido al requerimiento y a la acusación gravísima
que el comisario hizo a la ministra.
Termino, señora ministra. Hoy usted aquí ha sido
reprobada directamente. Le han pedido la dimisión
cuatro grupos parlamentarios, que representamos a 170
diputados. Explícitamente solo la ha apoyado un grupo
con 164 diputados. Ya sé que no va a dimitir ni que la va
a cesar de momento el señor presidente del Gobierno,
pero le hago un pronóstico: Le va a pasar como a la
ministra Sansegundo, que el día en que se aprobó la Ley
de Educación la cesó; el día en que el AVE llegue a
Barcelona usted cesará como ministra de Fomento.
(Aplausos.)

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